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“Estrategia de contenidos para curar la blogorrea corporativa” entrada del blog corporativo de Estrategia del Contenido

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Estrategia de contenidos para curar la blogorrea corporativa

Fotografías, vídeos, presentaciones
La blogorrea requiere soluciones quirúrgicas urgentes. Foto: A. Wesa

La blogorrea es una producción desmesurada e insustancial de contenidos aparentemente corporativos. Es un fenómeno morboso que, como todas las patologías que incluyen la raíz griega ῥέω (rhéo, yo fluyo) en su denominación, no es más que un síntoma de que cosas más graves están sucediendo.

El trastorno consiste en evacuaciones abundantes, inesperadas y fútiles de mensajes comunicativos en forma de entradas de blog. Los indicios de que la comunicación corporativa está afectada pueden ser múltiples. Basta echar un vistazo al grueso del contenido publicado:

  • Carácter personal. Los mensajes son privados y personales de los autores, sin revestir interés alguno. Con frecuencia algún directivo narra sus peripecias cotidianas o sus puntos de vista sobre los temas más variopintos y alejados de la actividad e intenciones de su corporación.
  • Incomprensible. Textos mal redactados, con faltas de ortografía, deficientemente argumentados, con lagunas, con niveles de lenguaje demasiado elevados para el público objetivo previsible, en jerga o argot, etcétera.
  • Inútil. El abanico de causas de inutilidad es amplio. Por ejemplo, lo que se explica ya se sabía. No se aporta nada nuevo. Ni siquiera una nueva perspectiva sobre hechos conocidos. Es posible, incluso, que el contenido llegue tarde y los competidores hayan explotado a fondo las posibilidades. Otra causa puede ser la falta de datos suficientes. Es imposible seguir las instrucciones, porque faltan pasos o argumentos. E, incluso, puede ser causa de inutilidad que se explique algo que es obsoleto.
  • Inadvertido. El contenido no es leído. Ni siquiera recibe visitas. Hay una gran cantidad de producción informativa que no se puede rentabilizar.
  • Reiterativo. Está repetido. Es exactamente lo mismo que alguien pudo leer hace un tiempo. Idéntico. También puede ser una copia de contenido ajeno.
  • Espurio. Con la intención inicial de informar sobre algo, cuela a traición publicidad. Lo hace de una forma burda y evidente causando rechazo.
  • Formatos huérfanos. Se publican vídeos sueltos. O infografías, o fotografías, o sentencias famosas. Se convierten en contenido sin explicación y sin ningún texto que acompañe, ilustre y contextualice el contenido.
  • Digresivo. Todo es un gran off-topic, porque al autor le apetecía abordar aquellos temas; y no, los que debería tratar en línea con la comunicación corporativa.
  • Difundido a oleadas. Tiene ciclos irregulares. Se apelotonan los mensajes en un corto período de tiempo, para después desaparecer la actividad editora. Luego, de repente, vuelve otra oleada de contenido.

Si una o más de estas características se dan en el contenido publicado por la corporación y, además, es abundante, casi con total seguridad, el blog está enfermo.

Causas de la patología

Cuando se da un episodio de blogorrea hay que estudiar las causas que lo han producido. Las hipótesis que hay que contemplar son:

  1. Marketing de contenidos barato. La única preocupación de la agencia es cumplir con un calendario de publicación y cobrar a tanto la pieza. Se dedica a publicar tanto como sea posible con el menor esfuerzo.
  2. Ausencia de gobernanza del contenido. Nadie se preocupa de lo que el autor publica. Ni existen fórmulas de autorización de la publicación, ni sistemas eficientes de control de la producción y de su rentabilidad.
  3. Perfil inadecuado del autor. Se exige a personas sin formación, aunque se trate de directivos, un esfuerzo para el que no están capacitados. Y nadie los controla. El resultado es nefasto.
  4. Confusión de audiencias. Con frecuencia, la narración de historias propias (storytelling y storytelling transmedia) se ofrece a un público general al que no interesan los valores que se transmiten. El error procede de la confusión de audiencias. Estas técnicas funcionan únicamente con públicos cautivos en comunicación interna o RSC.
  5. Imitación de competidores. Sin los mismos recursos, se pretende emular a los competidores que explotan convenientemente su contenido.
  6. Sucesión de autores. Los cambios de agencias externas o relevos en la plantilla de trabajadores ocasionan que el blog corporativo pase por demasiadas manos sin que se produzca un traspaso de las líneas editoriales fijadas.
  7. Calendario editorial inadecuado. El calendario no se ajusta a la temática, ni a la audiencia, ni a los recursos disponibles. Para cumplirlo se publica cualquier cosa, aunque no responda a las necesidades comunicativas de la corporación.
  8. Falta de estrategia. Se carece de una estrategia de contenidos. Se asume erróneamente que una corporación debe tener obligatoriamente un blog. Y que la producción debe ser muy abundante. Generalmente la falsa apreciación está vinculada con una concepción primaria del posicionamiento web.

Precisamente el último apartado aporta la solución: crear una sólida estrategia de contenidos.

Auditorías externas como cura paliativa

Cuando se produce la blogorrea, toda la inversión no produce ningún resultado. Los mensajes no alcanzan sus objetivos y la marca, como oferta de contenido informativo confiable, deja de ser tenida en cuenta por los posibles usuarios. No es capaz de satisfacer ninguna expectativa.

La contratación de consultores en estrategia de contenidos, que aportan una visión profesional y externa de las necesidades de comunicación, servirá para realizar una auditoría completa del blog con un análisis ROT. Con los resultados se podrá decidir qué contenido se conserva, qué se reforma, qué se elimina y cómo se recupera el sitio blog en el dominio corporativo, si estuviera fuera de él o se ubicara en un subdominio.

La blogorrea necesita cirugía urgente.

Comentarios

Primero:caracterìsticas de la web , la cantidad de personas que suben cada segundo informaciòn, el diseño de campañas por un community manager y la
gente de la empresa hacen que exista presiòn para publicar a diario informaciòn que en algunos casos no sea de contenido original y en ocasiones sea reenchauchada de otros produzcan como resultado la enfermedad que describen e ilustrancon una sra tomando papel del baño para limpiarse.
Y quien tiene la razon? de una parte es cierto que existe demasiada informaciòn en ese tipo de publicaciones y toda no es buena, a veces se lee y el contenido comparado con el medio hace perder el tiempo y no hay sustancia.
Serà que en la parte de formaciòn, de estudio de este tipò de publicaciones se debe recomendar mas calidad que cantidad, y si le sumamos el conocimiento de cada persona de pronto se puede disminuir tanta publicaciòn sosa.
Si en cada pantallazo debe permitir captar al lector o leer de un sòlo click no se verìan tantos textos simples y extensos.
Entre otras cosas las cartas de ventas no serìan tan largas

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