¿Nos autoriza a instalar cookies durante su navegación por Estrategia del Contenido?

“Tácticas de uso de mapas en estrategia de contenidos (I)” entrada del blog corporativo de Estrategia del Contenido

Comunicación eficaz, competitiva y sostenible

Consultoría / externalización:
Periodismo de Marca, Estrategia de Contenidos, Semantic SEO y Content Marketing

Ruta de la página y presencia en Redes sociales

Buscador interno

Si le resulta más cómodo, puede utilizar también las opciones opensearch en este website

Buscador
Blog

Tácticas de uso de mapas en estrategia de contenidos (I)

Fotografías, vídeos, presentaciones
Mapa inventario: rutas ciclistas en las inmediaciones de Barcelona
  • Construcción de un mapa: plano de Barcelona vacío
  • Mapa de referencia y persuasión: el “no” escocés según Diario Vasco
  • Periodismo de datos en The New York Times

No hay nada como un buen mapa. Un buen mapa se entiende a la primera. Sitúa al usuario en el espacio y en el concepto que se desea transmitir.

Primera entrega sobre el uso eficiente de mapas para la construcción de contenidos

Un mal mapa hay que voltearlo buscando el horizonte. O hay que ladear la cabeza frente a la pantalla del ordenador para averiguar por dónde cae. Un mal mapa tiene demasiada información, o demasiado poca; distorsiona los espacios, es ilegible o convierte en irreconocible la realidad que pretende emular.

En esta primera entrega 1 revisaremos las funciones comunicativas y las utilidades que aporta el uso de mapas geográficos en la construcción de contenidos eficientes y estratégicos. En la próxima, analizaremos las formas más eficaces de uso para extraerles todo el jugo posible.

Cualquier cartografía que usemos en la web tiene dos funciones:

  1. Ilustrar: Acompaña la información principal y la enriquece haciéndola más comprensible. Los datos cartográficos visualizados en el mapa son secundarios respecto a la pieza principal.
  2. Sustanciar el mensaje: El mapa ubica geográficamente datos diversos y equiparables, facilitando la extracción de una conclusión central que se traslada como mensaje principal.

El nivel de protagonismo que el mapa cobre condicionará la utilización de elementos informativos en la construcción del formato comunicativamente más eficiente.

Los planos y mapas se usan para:

  • Ubicar uno o más lugares en el espacio. Es el plano clásico que sitúa un barrio, ciudad o región con el marcador en el centro. Cuando se ubica más de un lugar, el espacio mostrado en el plano está determinado por la posición de los marcadores más lejanos en cada uno de los puntos cardinales. Se usa para orientar al usuario sobre la zona en la que se localiza una dirección postal y para dar una sensación de amplia cobertura territorial y capacidad de maniobra cuando se utiliza para múltiples lugares.
  • Mostrar rutas. El lugar de destino, que es el punto de interés, está unido a un lugar de partida por un itinerario. El punto de inicio del recorrido suele ser un lugar de paso obligado y el trayecto prestarse a confusión. Suele utilizarse en salidas confusas de vías con gran capacidad de tráfico y señalización mínima, para ilustrar trayectos nuevos, ayudar al viajero en zonas con desvíos de provisionalidad muy prolongada o para mostrar la simplicidad de la ruta, por ejemplo entre un aeropuerto y una sede corporativa en la que no haya que realizar apenas giros en cruces de calles.
  • Cálculo de trayectos. Se permite al usuario fijar el punto de partida y la aplicación muestra una o varias rutas en distinto tipo de medio de transporte, coste o rapidez de llegada.
  • Contextualización del lugar. El plano de ubicación se completa con referencias de interés para el usuario: establecimientos públicos o privados que advertirá a pie de calle cuando se aproxime al destino, empresas auxiliares que contribuyen a la economía de escala del punto de interés del mapa, e inmediatez de servicios para el posible cliente (por ejemplo, escuelas, centros sanitarios, paradas de autobús o estaciones de metro para el comprador de una vivienda).
  • Inventariar recursos. El plano coloca en el espacio acotado uno o más recursos inamovibles, trasladando una visión de concentración y densidad y de accesibilidad a las vías de comunicación. Sirve para materias primas o para actuaciones en el territorio. Por ejemplo, el mapa de las rutas habilitadas para ciclistas en Barcelona e inmediaciones.
  • Referenciar datos. Es el uso principal que realiza el Periodismo de Datos. Cualquier actividad humana que pueda ser cartografiable y datable se ubica en un plano. Por su naturaleza cambiante, los puntos georreferenciados habrán evolucionado entre las fechas acotadas. La comparación de mapas referentes a distintas épocas permite extraer conclusiones. Por ejemplo, The New York Times ilustra la acción de identificación policial en las calles de Nueva York y cruza los datos con el color de la piel de los ciudadanos afectados.

El uso de mapas tiene, por supuesto, un marcado carácter persuasivo, especialmente cuando se convierten en elementos de comparación de datos. Sirva como ejemplo el grafismo usado por Diario Vasco sobre el referéndum de independencia en Escocia. El color rojo del voto negativo da una rotunda sensación de rechazo a la propuesta independentista, sólo mayoritaria en dos circunscripciones.

Persuasión y punto de vista

Sin embargo, analizando los porcentajes y el censo de votantes de la columna de la derecha se advierte que las mayorías no siempre son porcentualmente tan rotundas y que en varias circunscripciones unionistas la victoria ha sido por un par de centenares de votos. La rotunda victoria en todos los territorios que muestra el color rojo, no lo parece tanto estudiando los datos.

El mapa se construye desde el punto de vista del narrador o del usuario, según sus intereses

La intención evidente del mapa es influir negativamente desanimando a los partidarios de la independencia, cuando esta opción se ha extendido en distintas regiones de Europa. El mapa reproducido es una versión traducida al español de un mapa inglés ampliamente difundido por Internet.

Con él se traslada un punto de vista que toma partido en la comparación. Esta característica también singulariza el uso de mapas. Pueden responder al criterio del narrador —el creador de contenido, el propietario del sitio web o el opinante— o al punto de vista del usuario.

En el segundo caso, el mapa se confecciona al vuelo tomando como punto de partida o de destino la posición geográfica del usuario. Se puede realizar de forma automática, con los errores que la geolocalización comporta, o programada mediante la confesión del usuario sobre su lugar de origen.

La percepción del mapa, en todo caso, siempre debe ser de utilidad para la transmisión del mensaje. Si para explicar algo se necesita un mapa, no hay que escatimar recursos.

El efecto comunicativo es directo y duradero.

Referencias

  1. Ya está disponible la segunda y última entrega de esta serie: Tácticas de uso de mapas en estrategia de contenidos (y II)^

Añadir un comentario

Regístrese con Twitter

Para comentar necesita una cuenta de Twitter y registrarse con el botón situado a la izquierda. Así no tendrá que recordar claves de usuario. El sistema publicará un tuit por usted con el comentario.