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Tenderetes online para dirComs apurados y fin de noviembre

Fotografías, vídeos, presentaciones
Recomendaciones para montar un tenderete online. Foto: D. Rose

Entendamos por tenderete la tienda provisional y con pocos productos que el departamento de comunicación de una organización sin actividad comercial online se ve obligado a crear y explotar en Internet de la noche a la mañana. No es un caso infrecuente. Los dirCom de asociaciones y entidades ciudadanas, de ONG, de formaciones políticas, sindicatos y algunas fundaciones ya se han encontrado en la situación.

El departamento de comunicación se tropieza a veces con la insólita exigencia de instalar una tienda

Montar el tenderete se puede hacer en poco más de 10 minutos sin necesidad de tener conocimiento tecnológico alguno ni efectuar grandes gastos. Una vez instalada, cubrirá las necesidades de la organización sin afectar en modo alguno a la generación de valor por medio del contenido y a la estrategia de comunicación corporativa.

Una inusitada necesidad comercial en cualquier sector

Las tiendas provisionales más frecuentes sirven para colocar entre el público de la organización los artículos de merchandising sobrantes de alguna campaña: camisetas, pin, pendrive, encendedores, bolígrafos o funda de teléfono. El objetivo es ganar espacio, retirar producto caducado, recuperar parte de la inversión realizada o satisfacer al seguidor más fiel.

Para ello se exige al departamento de comunicación que implante un comercio online en el plazo más breve posible y lo mantenga hasta fin de existencias. Porque estas tiendas pierden toda su utilidad y función cuando agotan las mercaderías. Quedan inutilizadas hasta la próxima remesa. Y a lo mejor se tarda un año.

La opción de solicitar al proveedor tecnológico habitual una solución es lenta y carísima. Con criterio profesional, el técnico propondrá la creación de un módulo comercial vinculado al sitio principal. Pero sólo sería útil si la actividad de ventas no fuera provisional. La instalación de una sección comercial en el sitio corporativo o una tienda en un subdominio, además, perjudican la estrategia de contenidos de la organización. Cuando quedan vacías y sin función, su aportación de valor es negativa para la política comunicativa global.

Por lo tanto, es mejor instalar en el exterior, en un dominio independiente y bajo control, una tienda vinculada al sitio corporativo que evite problemas futuros, que no suponga una inversión, y cuya gestión quede en manos del departamento de comunicación. 

La casuística es inmensa. En todos los sectores.

Hace unos años, una imprenta italiana, a la vuelta de una feria sectorial, se encontró con un aluvión de peticiones de un libro ilustrado que habían repartido en el stand como una muestra de calidad de su trabajo. Resultó que el volumen contenía información profesional muy interesante para diseñadores gráficos y las peticiones llegaban desde todo el mundo. Para la empresa era más caro imprimirlo de nuevo y también le resultaba oneroso el envío los ejemplares, así que decidió montar un tenderete para gestionar mejor las peticiones y cobrar un importe simbólico que cubriera los costes de transporte.

Escoger una plataforma adecuada para el tenderete corporativo exige unas horas de análisis comparativo

Un agente de artistas, en otro caso, lo hizo para agotar las camisetas exclusivas del concierto de uno de sus representados. Fue una ocasión muy especial que los seguidores que asistieron —o no— querían recordar. Y las camisetas no tenían otra salida posterior.

Este tipo de valor temporal del producto es una característica de las tiendas provisionales en cualquier sector. Por ejemplo, una empresa fabricante de material de laboratorio usó un tenderete para comercializar un ebook de alto contenido científico en el marco de una situación sanitaria excepcional. La venta de la publicación a un precio simbólico le permitió controlar quién accedía a los datos suministrados.

Estrategia de contenidos para obtener el máximo valor comunicativo

La mejor estrategia de contenidos para la implantación de un tenderete online es su ubicación en un dominio independiente del sitio corporativo, con una vinculación mutua entre ambos. El enlace del sitio principal —con un atributo rel=noreferrer— se anulará cuando se agoten los productos y la tienda pierda su función y utilidad.

La construcción de los contenidos de la tienda responderán a la voz, tono, trato y estilo que se hayan definido para el sitio corporativo. Sólo se apreciarán alteraciones en su interfaz. Ni vale la pena ni hay tiempo para desarrollar una plantilla perfecta para los valores corporativos, así que es mejor escoger un modelo neutro que permita cambiar colores básicos, tipografías y el logotipo para ajustarla mínimamente al diseño corporativo.

Cuando la tienda está operativa, genera valor para el sitio corporativo. Cuando ya no lo está, no le perjudica lo más mínimo. Se convierte en un establecimiento con stock agotado que explica claramente su razón de ser: la liquidación de determinadas existencias.

Los ingredientes de la mejor estrategia comunicativa son mínimos y tan simples que cualquiera en el departamento de comunicación, sin tener ningún conocimiento tecnológico, puede llevar a cabo.

Nueve criterios para escoger la plataforma comercial del tenderete

Actualmente, en Internet son seis las plataformas más conocidas que permiten la instalación rápida de tiendas online con una gestión casi tan sencilla como el uso de Facebook. Por orden alfabético son:

Como en todos los servicios en Internet, la tendencia de estas plataformas es imitarse mutuamente, de modo que las carencias en alguna de las características que pueda registrar una de ellas hoy, podrían ser solventadas en unos meses. Al final, todas serán prácticamente iguales y con las mismas características básicas.

Por esta razón conviene dedicar una mañana a investigarlas antes de decidirse por una de ellas. Para la elección hay que tener en cuenta nueve criteiros.

  1. Costes asumibles para el departamento de comunicación. La plataforma cobra un coste mensual por el software, alojamiento y tráfico. Generalmente la oferta es de distintos paquetes para diferentes cantidades de productos y servicios adicionales. Los precios oscilan entre los 220 y los 950 € anuales. A este importe hay que añadir un porcentaje por cada operación de venta formalizada, que no suele superar el 2%, y el coste de la plataforma bancaria para tramitar el pago, que suele ser un porcentaje —oscila entre el 0,5 al 1,5— que variará si incluye unos céntimos de carácter fijo por la transacción. Estos costes conjuntos suelen situarse por debajo del 3% del importe total de la venta. Puede haber otros costes. Es recomendable adquirir de forma independiente un dominio para la tienda —unos 30€ anuales— y quizá sea necesario comprar una plantilla que se ajuste mejor al tipo de productos. El precio de las plantillas es variable. Puede situarse cerca de los 100€ y se paga una única vez.
  2. Idioma. Hoy sólo hay tres plataformas que ofrecen su servicio en español, con la codificación correcta de las páginas de las tiendas: Pattern, Shopify y Squarespace. Usar textos en español en tiendas no codificadas en español afectará al posicionamiento. También hay que tener en cuenta que las plantillas que se utilicen estén habilitadas para el español. Esta revisión hay que hacerla para cualquier idioma.
  3. Compatibilidad europea. La compatibilidad afecta a las plataformas de pago que se usan. Los sistemas de pago con tarjeta en Europa son mucho más seguros que los del resto del mundo, así que es recomendable utilizar sólo plataformas europeas. También hay que revisar la gestión que hacen del IVA, especialmente del IVA para productos digitales MOSS (Mini One-Stop Shop o Mini Ventanilla Única). Las plataformas pueden calcular el IVA desde un total de venta o aplicar a una base imponible un porcentaje. El importe se verá afectado por el MOSS, que aplica el tipo del país de compra en lugar del país de emisión de la factura.
  4. Asignación de dominio propio. Cualquier tipo de paquete de servicios en Internet que incluya el dominio es una mala opción, porque se corre el riesgo de perder el control y, finalmente, perder la denominación corporativa. Es mejor adquirir el dominio en un mayorista y asignarle las DNS al servidor de la tienda online. Así siempre pertenecerá a la organización. La plataforma debe permitir esta asignación de DNS. Si se tiene que adquirir un dominio, el proceso suele demorarse unas 48 horas desde que se adquiere. El cambio de DNS son 5 minutos.
  5. Importación y exportación de datos. El trabajo más farragoso en cualquier comercio es la carga de los datos de los productos. Siempre es más fácil hacerlo en una hoja de cálculo. La plataforma adecuada debería permitir la importación de los datos desde documentos en distintos formatos. Y, también, la exportación. Por si la tienda crece y es necesaria su migración a un apartado del sitio corporativo.
  6. Gestión del código META. Fundamentalmente se trata de poder indicar con precisión un título de página y una descripción. No todas las plantillas y plataformas permiten crear este código y lo hacen automáticamente.
  7. Rapidez de carga. Habría que ver ejemplos de tiendas similares a la que necesita la organización y comprobar su velocidad de carga. Estas plataformas abusan de la programación de cliente mediante Ajax, de imágenes de altísima resolución o de fondos en vídeo. Es decir, trasladan, sin que el usuario lo vea, centenares de Kb de datos para que los ejecute el navegador. Hay que comprobar el funcionamiento tanto en ordenador de sobremesa como en dispositivos móviles y escoger la plataforma más rápida.
  8. Método de introducción de variantes de productos. Parece una tontería, pero ahorra mucho tiempo. Las variantes son los acabados, los colores o las tallas, por ejemplo. Si la plataforma no permite su introducción habrá que generar un registro para cada variante y puede ser una locura.
  9. Soporte técnico. Es fundamental. Que haya alguien que hable tu idioma al otro lado de un chat en vivo y que te pueda ayudar si tienes un problema.

Habrá que escoger la plataforma que mejor se ajuste al producto que haya que vender. Una vez escogida, la tienda se instala en 10 minutos teniendo la tarjeta de crédito a mano.

Fin de noviembre

Con los consejos para montar un tenderete online cerramos un mes en este blog que ha estado ocupado por estos temas:

A ver qué nos trae diciembre.

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